lunes, 10 de septiembre de 2007

Fantasmas, miedos, amenazas y futuros

Muchos periodistas analógicos culpan a internet del descenso de sus audiencias y temen que el periódico tenga los días contados. Sin embargo, hasta ahora la aparición de una nueva forma o medio o tecnología de la comunicación no ha significado la desaparición de los ya existentes. Aunque, eso sí, han tenido que convivir, adaptarse y redefinirse.

Hace más de una década las ediciones digitales de los grandes medios nacieron de la mano de su hermano mayor. El texto y la imagen eran los únicos formatos posibles, por lo que las similitudes eran obvias. El desarrollo de herramientas, sobre todo de comunidad, en paralelo a las conexiones de alta velocidad, han configurado a la red como una plataforma de publicación independiente. Y los lectores han pasado a ser productores activos de la información.

El medio on line del presente, no ya del futuro, nada tiene que ver con lo que empezó siendo. La información de los periodistas se mezcla con la de los lectores, el vídeo es un formato en clara expansión, la información de servicio va ganando terreno y el ocio está aún por desarrollar. Hay distintos dispositivos de publicación y la información cada vez está más segmentada.

Sobre el futuro de la red, se habla ya de la web 3.0 o web semática (con contenidos que entiendan los ordenadores, lo que permitiría que se formularan consultas como "busco un lugar para pasar las vacaciones con mi mujer y mis dos hijos de 5 y 2 años, que sea cálido y con un presupuesto máximo de 2000 euros". El sistema devolvería al usuario un paquete de vacaciones tan detallado como los que vende una agencia de viajes pero sin la necesidad de pasar horas y horas localizando ofertas en internet. Un sueño hecho realidad, ¿no?).

Pero los periodistas digitales también se sienten amenazados desde dentro de la propia red. Cada vez hay más cabeceras no tradicionales y más modos de informarse que no pasan por un diario digital al uso. Por ejemplo, Google News es un servicio automatizado de recoplicación de noticias, que recoge de 4.500 fuentes diferentes de todo el mundo sin intervención humana y lleva funcionando desde abril de 2002. El sistema también ha empezado a permitir publicar comentarios con las noticias.

A pesar de que nuestros esfuerzos van encaminados a hacer buen periodismo on line, a dotarnos de los mimbres necesarios para afrontar una nueva forma de contar historias, el grueso de las audiencias de la Red se están concentrando en sites que no tienen que ver con la información, al menos tal como la entendíamos hasta ahora.

Entre los diez sitios más visitados en la Red mundial sólo hay un medio, Fox, que ha conseguido hacerse un hueco entre los buscadores y los sites de comercio electrónico gracias a la compra de Myspace. Para encontrar al primer periódico hay que retroceder hasta el puesto decimoquinto, donde está el NYT, y la mitad de su tráfico se lo debe a las guías About.

¿Qué hacer para crecer, entonces? Probablemente lo más inteligente sea mirar a nuestros lectores, poner el foco en nuestras audiencias y aprender de lo que ya están haciendo en la Red. Así nacieron Yo Periodista y La Comunidad de ELPAIS.com.

Algunos gurús de la catástrofe pronostican que el desarrollo de Internet acabará con el periodismo en el futuro, tal y como se muestra en este vídeo:



Pero podemos estar tranquilos. En la charla de bienvenida en la Universidad de Navarra, pronunciada por Esteban López-Escobar, ya escuché hablar ¡¡¡en 1994!!! de las superautopistas de la información y nos dejó claro que la red no sólo no iban a acabar con el periodismo sino que, por la cantidad creciente de información que brindan, se hace imprescindible un trabajo de documentación, selección, verificación y tratamiento de la actualidad que nadie sabe hacer como un periodista.

Lo que sí es cierto es que se trata de un periodismo distinto del que se ha hecho hasta ahora...

Así es ELPAIS.com

La web de EL PAÍS nació el 4 de mayo de 1996, día en el que el increible número de 5.000 internautas accedieron a la página, que por aquel entonces no era más que un esquema con forma de araña, como lo bautizó su equipo fundacional. El nacimiento de la web coincidió con un acontecimiento de la política española: la llegada de José María Aznar a La Moncloa.

Presentaba pocas novedades respecto a la edición en papel, pero fundamentales. La principal es que la foto de portada era ya en color. Internet es, desde sus inicios, mucho más visual que su padre analógico. También incorporaba una incipiente sección de debates, que es otra de las características básicas de un medio on-line: la interacción con el lector.

Un año después de su salida, los lectores diarios de la web habían pasado de 5.000 a 50.000, procedentes de más de un centenar de países. En sus 11 años de vida, la web de EL PAÍS ha pasado por tres rediseños y tres cambios de nombre: EL PAÍS DIGITAL (de 1996 a 2001), ELPAIS.es (de 2001 a 2006) y ELPAIS.com, como se denomina en la actualidad. En todas las etapas, se ha ido mejorando la navegación y se han incorporado nuevas herramientas y elementos de participación.

El último gran cambio se produjo en noviembre de 2006 y supuso el paso del dominio .es a .com. La cuestión no es baladí, ya que responde a las aspiraciones internacionales del diario y, sobre todo, a su expansión por América Latina, donde el .es es visto con reticencias. Este gráfico resume esta década de vida.

El pasado mes de julio, ELPAIS.com alcanzó el liderazgo de los medios informativos en España, que consolidó en agosto, según datos de la empresa de medición de audiencias de Internet, Nielsen//NetRatings. Estamos hablando de casi cinco millones de lectores. La web de EL PAÍS supera a la del segundo más leído, El Mundo, en 480.000 usuarios únicos. Les siguen Vocento Noticias, que incluye la suma de ABC.es y los diarios digitales del grupo Vocento, con 3.976.000 usuarios, y 20minutos.es, con 2.117.000 lectores. Los datos de la compañía auditora confirman el liderazgo de ELPAIS.com y refuerzan su espectacular trayectoria del último año, en el que ha crecido un 96%, según Nielsen.

(El panel de audiencia de esta compañía, que ofrece datos sobre el 70% de la utilización mundial de Internet, se ha convertido en la principal referencia de medición de medios online para empresas y anunciantes. Su sistema se basa en el control de un panel de usuarios -un grupo de internautas escogidos que con su consentimiento aceptan ser monitorizados-, un método similar a los audímetros de televisión).

Está editado por PRISACOM, empresa que aúna los contenidos digitales de todos los medios de PRISA y de la que se nutre de su equipo de desarrolladores, documentalistas, publicistas, infografistas y diseñadores. En contenidos, cuenta con una plantilla de XXX redactores, de los cuales 16 trabajan físicamente en la redacción de Miguel Yuste y, el resto, en una mesa de redacción en el Campo de las Naciones. Los primeros, tienen a su cargo la portada y las portadillas de Internacional (con América Latina, Oriente Próximo y EE UU), España, Madrid, Sociedad y Cultura.

En cambio, Deportes, Economía y Gente se hacen en Campo de las Naciones para aprovechar las sinergias con Cincodias.com, EP3, Los40.com y As.com.

El día a día es una auténtica locura, que resume este gráfico. La web se nutre de los datos que envían los corresponsales del diario y los periodistas de la redacción central en Madrid y, sobre todo, de las agencias informativas. Los periodistas digitales recogen y evalúan esta información y deciden si merece ser contada. Si es así, redactan la noticia, la visten con fotografías, vídeos, audios, gráficos, fotogalerías, elementos de participación, así como unas etiquetas y claves que permiten que los buscadores las encuentren. Con la noticia lista para publicarse, se ofrece en un número creciente de versiones: a través de la web, vía móvil, en la PDA... de modo que los usuarios la reciben ¡¡¡¡en cuestión de minutos!!!!!

Con motivo de una reunión de todos los medios de PRISA en Lisboa, grabamos este vídeo de la redacción digital por dentro:

¿Cooperación o integración?

En estos días, el gran debate interno es cuál debe ser la relación entre los medios tradicionales y sus hijos en la red. Si bien en un primer momento todos los medios querían tener presencia en internet y se subieron al carro con mayor o menor entusiasmo, pronto estalló la burbuja y se volvió a la carestía de los primeros tiempos.

En la mayoría de los casos se creó una empresa para los contenidos digitales distinta de la matriz, es decir, una redacción paralela. Entre los periodistas analógicos, los nuevos medios despertaban desde la más absoluta indiferencia al pavor atávico, pasando por el menosprecio y la incomprensión.

Al tiempo que las audiencias de los periódicos bajan y que la publicidad ha vuelto a la red, se está replanteando la relación, sin que de momento exista una fórmula clara sobre qué es mejor: si mantener redacciones separadas que se limiten a colaborar o integradas para aprovechar todos los recursos al máximo.

En España, 20 Minutos unificó la redacción digital con la del papel en 2006. Es mismo año, The Guardian, The New York Times, Financial Times , de The Daily Telegraph también unificaron sus redacciones.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Y aquí está... la web 2.0

En otoño de 2001 se produjo el estallido de la burbuja tecnológica que, lejos de suponer el fin de internet como anunciaban los agoreros, supuso su renacimiento, tras separar el grano de la paja. Tras la crisis, Tim O'Reilly pone nombre a este renacimiento y lo llama, a la altura de 2004, Web 2.0 [VER GRÁFICO].

En esencia, su lema es internet hecho por los internautas. El mejor modo de explicar el concepto es a través de sus buques insignia:

Web 1.0 --> Web 2.0

Doble click --> Google
Ofoto --> Flickr
Akamai --> BitTorrent (P2P)
Britannica Online --> Wikipedia
personal websites --> blogs
publishing --> participation

Repasamos algunas claves de los sitios clave en esta segunda WWW:

-Los blogs, una página personal en formato diario. Muchos medios tradicionales tratan de aprovecharse del auge del blogging, como ELPAIS.com, que ha creado recientemente La Comunidad. Es una herramienta que permite a los usuarios crear de manera sencilla y gratuita blogs, que se alojan en la web del periódico. Sólo en julio, más de 1.500 lectores de todo el mundo se han creado su blog y ya son más de 5.000 los miembros de La Comunidad.

-La wikipedia, la enciclopedia libre de Internet fundada por Jimmy Wales y en la que los artículos o entradas son escritos, revisados y corregidos por los propios internautas. Hoy por hoy, es un monstruo de 7,9 millones de páginas en 253 idiomas. Y subiendo. Está entre las 100 webs más visitadas y en breve llegará a estar entre las 10 de la cima. Se trata de un cambio profundo en la dinámica de la creación de contenidos hacia la democratización de internet.

-Flickr, comunidad fotográfica. Es un sitio donde los usuarios suben sus fotos para compartirlas con los demás, que se almacenan mediante palabras claves libremente elegidas (etiquetas/tags).

-Youtube, la gran plataforma para compartir vídeos, recientamente comprada por Google.

-Emule y BitTorrent son programas de intercambio de archivos (P2P), sobre todo música y películas. Adoptan el enfoque radical de la descentralización del Internet. Cada cliente es también un servidor: los archivos están subdivididos en fragmentos que se pueden servir desde múltiples localizaciones, aprovechando de forma transparente la red de los individuos que se están descargando archivos para proporcionar tanto ancho de banda como datos a otros usuarios. De hecho, cuanto más popular es el archivo, más rápidamente se descarga, puesto que hay más usuarios que proporcionan ancho de banda y fragmentos del archivo completo.

-Digg o su equivalente español, Menéame, páginas para intercambiar y votar noticias.
- El RSS, un sistema de acceso a unos contenidos no mediante un enlace sino a través de una suscripción, es decir, que envía notificaciones al lector cada vez que la página cambia. Además, con el RSS las webs dejan de visualizarse exclusivamente a través de navegadores.

Con este vídeo, entendemos visualmente la web 2.0 en menos de cinco minutos:



Vinculado al concepto de web 2.0 está el de periodismo ciudadano, que arrasa por donde pisa. Cuando el huracán Katrina arrasó e inundó gran parte de la ciudad de Nueva Orleans, la profesora de universidad Kate Trammell puso en marcha una bitácora con el fin de contar al mundo el drama que se vivía en la zona. Cientos de ciudadanos la imitaron y empezaron a contar lo que no tenía espacio en los medios de comunicación tradicionales o lo que no podía ser difundido por estos debido a razones técnicas. El receptor se convirtió así en el emisor, con las ventajas y peligros que conlleva.

En ELPAIS.com existe desde hace casi un año el YO PERIODISTA, al que los lectores pueden enviar textos, fotos o vídeos desde su ordenador o su móvil. En la mayor parte de los casos, son curiosidades o denuncias, pero a veces se trata de verdaderas noticias, o de entes con aspecto de noticia. Entonces, el equipo de Participación de la web se encarga de comprobar su veracidad.

En todo caso, yo no soy partidaria de mezclar las informaciones de los redactores profesionales con las del público aficionado y nunca deben las segundas primar sobre las primeras. Porque si fuera así, todos a casa...

Cómo nos buscan y cómo nos encuentran

El ciberperiodista debe lograr que la información que elabora llegue al máximo número de lectores posible. Ello dependerá en parte del prestigio del medio en el que trabaje o de la calidad de sus informaciones... pero también de que esa información pueda encontrarse con facilidad en internet.

Cuando alguien busca un término determinado en un buscador es básico que nuestras informaciones aparezcan en los primeros lugares. Para ello es muy importante saber cómo funciona Google y otras páginas similares. A la actividad encaminada a situar de forma óptima nuestras páginas para que el lector las encuentre con facilidad se le denomina SEO (Search Engine Optimization). Esta labor es muy importante, porque hasta el 30% de las visitas que recibe un medio digital proviene de dichos buscadores.

¿Qué trucos se utilizan?

- Intentar que otras webs enlacen con la tuya. Google ordena los resultados de búsqueda mediante un complejo algoritmo en el que intervienen diversos factores. El más importante es un criterio social: cuanto más páginas enlacen a la tuya y a su vez más enlazadas estén esas páginas, mejor situados estaremos. Si las páginas que nos enlazan cuentan con una valoración (Page Rank) elevada por parte de Google, mejor que mejor.

(Esta característica dio lugar a una práctica hoy eliminada por Google, el Google Bombimg. Muchas personas se pusieron de acuerdo para enlazar, por ejemplo, las palabras "Miserable fracasado" a la página de Bush. Cuando alguien buscaba dichos términos en el buscador, aparecía como primera opción la web del presidente de EE UU)

-Hacer nuestra web lo más accesible posible a las arañas de búsqueda, limitando en lo posible el uso de javascript, flash, frames...

-Usar en el título de las noticias (lo primero que inspeccionan las arañas) y en la descripción de la página (las palabras clave que constan en un código interno) términos que identifiquen bien el contenido de la información.

Aquí se plantea un dilema: ¿debemos trabajar para el lector humano, que prefiere un título reportajeado y entiende de dobles sentidos, humor y juegos de palabra; o para Google, con las palabras estrictas que identifican la información, aunque el titular resulte menos llamativo?

Un posible truco consiste en incluir en la portada de nuestro web un titular para atraer al lector humano, y en la información otro más informativo, más lineal.

NYT cuenta muy bien esta polémica en este interesante artículo.

Buscando información... cuidado con los bulos

Los periodistas digitales son animales de oficina y no porque les guste, sino porque las redacciones no son, de momento, lo numerosas que deberían. Así que los reporteros web usan Internet como fuente de noticias y como documentación. Es una herramienta utilísima pero, desgraciadamente, hay mucho documento desactualizado o simplemente erróneo y tampoco es una biblioteca ordenada.

- Una primera aproximación son los buscadores, como Google o Yahoo! La mayor parte de la gente se limita a introducir los términos que quieren encontrar en la casilla de búsqueda, pero se consiguen mejores resultados refinando la consulta en las búsquedas avanzadas. Conviene conocer otros buscadores especializados, como Technorati, el gran buscador de blogs.

- El periodista debe saber que hay una gran parte de Internet, hasta un 90% según muchos autores, que no es indexado por los buscadores. Es el llamado Internet invisible, compuesto por gigantescas bases de datos a los que no pueden acceder los motores de búsqueda. En esta página explican muy bien el concepto.

-Un periodista digital debe tener su agenda de páginas útiles, en especial de aquellos temas en los que esté especializado. Por ejemplo, si nos dedicamos al cine no podemos dejar de conocer imdb.

- Para cualquier periodista es también útil conocer que hay páginas que nos permiten rastrear quién está detrás de un dominio determinado y otras que desenmascaran los bulos que circulan por internet.

Dos páginas que ofrecen direcciones útiles de forma ordenada son:

- Primeraplana, confeccionada por Luis Felipe Torrente, experto en nuevas tecnologías y ex profesor del Máster de El País. Contiene sobre todo páginas españolas, pero también hay un buen puñado de direcciones de todo el mundo

- La guía de recursos de los periodistas de NYT

La tiranía de las audiencias...

... la sufren los medios digitales de un modo inmediato y atroz. No hay que esperar ni un segundo para ver la sentencia del público. Además de los medidores de audiencia mensuales, como OJD y Nielsen, los medios digitales tienen su contador interno de visitas. Y externo, a la vista de todos. A este juicio sumarísimo se unen los votos a las noticias y los comentarios, que suelen centrarse en el hecho noticioso en sí, aunque a veces se fijan en cómo está escrita la noticia. Y los lectores, como los niños, suelen ser crueles.

Jamás un periodista de papel habría imaginado que podría saber con total exactitud cuántas personas le han leído y qué les ha parecido la noticia. También tiene un lado perverso: ¿imaginan ser el presentador de un informativo y escuchar cuatro millones de insultos a tu corbata?

Resulta apasionante ver, al final del día, cuáles han sido los gustos es intereses de los lectores en la sección Lo más. Pero a veces también resulta desalentador, porque entre las 10 más vistas de ELPAIS.com siempre hay dos o tres de la sección de Gente. Y aquí es donde corremos el riesgo de la banalización, la tentación de la carnaza a la hora de elegir los temas y de incluirlos en la portada.

En broma, competimos en la redacción por ver quién lograría el titular más visto y, por lo pronto, gana éste, del jefe de sección, Bernardo Marín: Aznar y Fernando Alonso atropellan a un cura pederasta mientras Paris Hilton lo graba con el móvil y lo sube a YouTube.

Poco a poco, hemos ido descubriendo los gustos del internauta y puliendo esos titulares imaginarios que nos asegurarían millones de visitas. José María Aznar es valor seguro. Al menos en el medio en el que trabajo, cuyo lector medio no es en general proclive al ex presidente, de modo que la aparición de su nombre en cualquier noticia proporciona muchísimos accesos. Fernando Alonso es otro personaje de gran carga magnética.

Los temas de religión siempre, y en especial cuando desgraciadamente se mezclan con el escándalo, también cuentan con el favor del público. La inane Paris Hilton, por motivos que se me escapan, es otra inevitable en todas las listas de informaciones más leídas. Por último, un fenómeno tan extendido últimamente (y promocionado desde los medios) como la grabación con móvil de toda suerte de sucesos -atropellos, palizas, derrumbes, vejaciones-, atrae la atención masiva de los más morbosos. También triunfan animales y los temas de ciencia.

El escaparate

La portada de un medio es su principal escaparate, el reclamo para atraer la atención del lector. En un diario de papel la portada -en jerga profesional, la primera- se decide en la reunión de la tarde. El director decide, asesorado por los redactores jefe de las diferentes secciones, qué informaciones son las más interesantes para ofrecer al lector que se acerque al día siguiente a los quioscos y elige además una o varias fotos para ilustrarla. En un medio digital las cosas no suceden así.

La portada, como en el diario de papel, debe intentar ofrecer al lector lo mejor que el medio tiene: lo más interesante, lo más destacado, lo más novedoso... Pero internet ha eliminado el concepto de cierre, o lo que es más correcto, se vive en el cierre constante. La información no se renueva una vez cada 24 horas, se actualiza continuamente. La portada debe transmitir al lector sensación de cambio, invitar al lector a entrar con frecuencia convenciéndole de que cada vez que acceda hallará nuevos contenidos.

Hay dos errores simétricos a la hora de actualizar la portada:

-Cambiarla muy poco. El lector se queda con la sensación de que la página es muy estática y aburrida y no vuelve más a visitarnos.

-Cambiarla demasiado rápido. Al lector le da la sensación de que se ha perdido algo. Esto sucede cuando informaciones importantes que se han difundido hace poco rato de pronto desaparecen de la primera digital empujadas por otras intrascendentes o se cambian los enfoques antes de que los internautas hayan tenido tiempo de asimilar los anteriores.

Así, hay que actualiza la portada pero con criterio, pensando en un lector tipo, razonablemente informado pero que no está continuamente conectado.

¿Qué debemos llevar en nuestra portada?

-Las informaciones más destacadas, por su importancia o por ser muy recientes. Y cuando hablamos de informaciones nos referimos no sólo a noticias, también vídeos, fotos, charlas digitales...

-Lo que está pasando ahora mismo. Si un acontecimiento está ocurriendo y lo estamos ofreciendo en directo hay que destacarlo especialmente.

-Previsiones de eventos que van a suceder. Es el modo de generar expectativas en el lector para que nos visite más adelante, con frases como "EN VIVO: España-Lituania en la final del Mundial a las 18.00 horas".

Ya que es el principal escaparate de nuestra información hay que tenerla tan bien cuidada como los jardines de Versalles: debemos cuadrar muy bien titulares y entradillas, evitando las viudas y los espacios en blanco, debemos seleccionar las mejores fotos, que guarde cierta armonía visual...

A la hora de situar nuestras informaciones en la portada es importante considerar que el lector es muy vago y que le cuesta mover el scroll (la barrita de la parte derecha con la que subimos y bajamos por la pantalla). Si hay algo realmente importante en nuestro web, debería aparecer en un primer pantallazo al lector, sin necesidad de mover ese scroll para encontrarlo.

En algunos países, sin embargo, parece demostrado que hacer scroll no supone ningún problema para los usuarios. Por ejemplo, las portadas de las webs informativas escandinavas suelen ser larguísimas y funcionan muy bien. Buen ejemplo de ello es la página líder en Noruega, VG Nett.

Una de las principales creencias es que las noticias más visitadas son siempre las que están en portada. Suele ser así, pero no siempre, ya que en internet también hay tapados. En muchas ocasiones hay noticias que no queremos destacar deliberadamente pero que hay que contar porque lo son. Los lectores las encuentran. Y las encumbran.

La portada es la principal puerta de acceso a un medio digital pero cada vez más los internautas acceden a nuestra información por otros caminos: navegando a través de dispositivos móviles, buscando la información en los buscadores, encontrando nuestras noticias en páginas tipo digg o menéame.

¡Urgente, noticia!

La información en Internet tiene tres características básicas:

- La inmediatez

- La posibilidad de actualización permanente

- No está limitada por el espacio, como sucede en el papel, o por el tiempo, como ocurre en la radio y la televisión

El primer rasgo es muy importante, ya que, de momento, las webs compiten en ser las primeras en dar una noticia y no tanto en darla mejor. Además, un medio digital debe estar permanentemente actualizado, lo que supone una exigencia muy grande para los profesionales. Las noticias deben contar al lector lo más importante que ha pasado hasta el momento y, además, lo último que ha sucedido. Esta dualidad se reproduce en la portada del web: una información puede ser muy importante pero, con el paso de las horas, se nos quedará vieja. Medir ambas variables (importancia y actualidad) es una de las labores principales del ciberperiodista, aunque hay medios que han optado por no jerarquizar y por abrir siempre con lo último, como 20minutos.

Sobre todo, es fundamental ser rápido. Dar la noticia los primeros es básico porque es probable que si damos el primer golpe, los lectores, infieles por naturaleza en Internet, se enganchen a nuestro medio. Por eso, en las redacciones digitales los profesionales están siempre pendientes de las agencias de noticias, de la radio, de la televisión, de lo que cuentan otros medios o de la información que llega, por ejemplo, a través de teléfonos móviles.


- En todas las webs informativas se ha estandarizado el uso del urgente, que se emplea en caso de noticias realmente importantes con el fin de llamar la atención de todos los que visitan en ese momento nuestro web. Es un aviso, normalmente en rojo, arriba de la portada y en todas las páginas. Ese mismo mensaje, lo enviamos a los lectores que se han inscrito en el servicio de alertas de noticias a móvil.

-Otra buena idea es enviar nuestras primicias a páginas donde se comparten noticias, tipo menéame, digg o freski.

La premisa es elaborar las noticias cuando antes. Con los elementos que tengamos, que a veces son sólo un titular. Si es una noticia aún muy incipiente, de la que apenas se tienen datos, ELPAIS.com comunica al lector que tendrá más información en breve. Se llama Noticia Cero. En gran parte de las ocasiones, los lectores asisten al proceso de creación de la noticia desde el urgente a la pieza completa, con todos sus elementos. Y se trabaja sin red, en el más puro directo.

Las noticias que merecen un urgente son relevantes, de modo que habrá que buscarle acomodo en nuestra portada, el principal escaparate de nuestro web.

Pero cuidado con uno de los peores vicios del periodista digital: el hecho de que no haya límite de espacio no quiere decir que se deba o se pueda escribir informaciones muy largas. De hecho los textos muy extensos no funcionan bien en Internet, en primer lugar porque cuesta más leer en una pantalla y en segundo por la propia naturaleza del lector de la red, que es vago y disperso. Es mejor despiezar nuestras informaciones en formatos web tales como claves (los elementos esenciales de la noticia), protagonistas (principales personajes que intervienen), cronologías...

Otra opción para facilitar la lectura de los textos es incluir negritas, resaltando las palabras clave de cada párrafo. No todos los medios lo utilizan. Nosotros no solemos hacerlo.

Las posibilidades

Internet, como hemos visto, es un medio que ofrece todas las posibilidades de los demás y algunas nuevas. Una información en papel consta de un texto, al que se le puede añadir un despiece y una o varias fotografías. En una web, podemos añadir muchos más elementos:

-El hipertexto o la posibilidad de enlazar nuestra página a otras que complementen, aclaren o amplíen las informaciones. Aunque la información digital sigue siendo fundamentalmente textual, cada vez está más enriquecida.

-La fotografía. El problema del espacio no existe. Si una información requiere varias imágenes, podemos ofrecer al lector una fotogalería. Por ejemplo, en esta información de NYT se habla de los cuadros de un artista con alzheimer que quiso plasmar, a través de su arte, los terribles estragos de su enfermedad. En la secuencia de imágenes está, desde luego, lo más interesante de la noticia. También puede añadirse sonido, como en este reportaje de la BBC.

-El vídeo, cada vez más usado gracias a la proliferación de banda ancha en los hogares.

-La infografía animada, una fabulosa herramienta para explicar visualmente muchas informaciones.

-Los archivos de sonido y el podcasting, la posibilidad de guardarlos y reproducirlos cuando uno quiera en su mp3.

-La retransmisión de eventos en directo, ya sea mediante vídeo (streaming) o con la narración actualizada de los acontecimientos (minuto a minuto).

-La participación del lector: opinando, votando, debatiendo y, cada vez más, ofreciendo noticias a los periodistas.

Un ejemplo: el piloto polaco de Fórmula 1 Robert Kubica sufre un espectacular accidente de coche. Imitando al periódico de papel, y despreciando las posibilidades del medio, podemos limitarnos a dar la información con un breve texto y una foto.

Pero la información es infinitamente más rica si incluimos un vídeo del accidente. Casi podríamos decir que en este caso la noticia está ahí, en las imágenes. Sobran las palabras. Salvo para decir que pese a lo espectacular del choque, sobrevivió con un leve esguince.



Y si además incluimos una infografía para explicar el milagro, al lector le damos una visión mucho más rica de la noticia.

Un lenguaje nuevo: cómo contar las cosas

En el último curso de carrera, allá por 1997, se nos ocurrió a un grupo de avispados hacer una revista interactiva en CD-Rom como proyecto final de carrera. Ni qué decir tiene que, en los albores del periodismo digital, la idea fue acogida con entusiasmo. Cuando fuimos a presentar el proyecto, le mostramos a la profesora lo que pensábamos que era un proyecto redondo, desde el diseño a los contenidos, la producción y la distribución. Íbamos a empezar a explicar nuestro producto cuando nos replicó: "Tenéis el qué, os falta el cómo".

Ni qué decir tiene que llevaba razón, habíamos empezado por el final, cuando lo más importante era definir el nuevo lenguaje que requería ese soporte que teníamos entre manos.

Confieso que, diez años después, sigo aprendiendo cómo contar las noticias por internet. Porque la red tiene un lenguaje propio que no es la suma de los demás lenguajes, otra cosa es que lo hayamos encontrado.

Cuando nacen, los nuevos medios copian a los anteriores, de modo que los periódicos digitales empezaron siendo un mero volcado de los de papel. Pero poco a poco han ido encontrando su sitio, diferenciándose de sus hermanos mayores. Así sucedió, por ejemplo, con el cine, heredero del teatro. Este vídeo, de la película Un Viaje a La Luna (Georges Melier, 1902), fue revolucionario en su momento y ahora, después de más de cien años de experimentación, nos resulta de lo más torpe y cómico. La culpa a tiene una cámara fija que rueda toda la escena:




Del mismo modo, cuando nació la televisión y se vieron los primeros noticieros hace 50 años, eran poco o nada televisivos, ya que un señor calvo y con gafas de culo de vaso se sentaba en un rudimentario escenario compuesto por una mesa, y se limitaba a leer el informativo, como si siguiera en la radio y nadie le estuviera viendo:





Internet, que es como ya hemos dicho un compendio de todos los medios anteriores, no debe poner la cámara fija y esperar a que se muevan los personajes sino crear su propio lenguaje. Un lenguaje que no puede ser el uso y el abuso de todos los lenguajes a la vez. Este es, precisamente, el error más común una vez superada la mera imitación del papel o la radio: dado que una misma noticia se puede contar de muchas formas -texto, fotografías, vídeos, audios, gráficos-, se opta por contarla de todos los modos posibles y al mismo tiempo. En realidad, habría que elegir qué modo se ajusta mejor a cada noticia.

Este gráfico, elaborado por el departamento de multimedia de Prisacom, empresa editora de ELPAIS.com, muestra la evolución de este medio desde su origen como mero volcado del diario, hasta la actualidad, como medio diferente, independiente y con sus propios contenidos.

Por último, y mientras terminamos de definir el lenguaje, sólo doy un consejo que es el que aplico: narración concisa, atractiva, sencilla que no simple y con apoyo gráfico, porque los internautas entran a buscar, a observar y, por último, a leer.

Uno para todos, todos para uno

Conceptualmente, Internet es más difícil de explicar. Me gusta pensar que la Red como el aleph: un punto que contiene todos los puntos, en el que toda la creación está presente, en todo tiempo y lugar. En este sentido, es la mayor de las revoluciones vividas por el hombre.

Así lo explica también Cordeiro. Cada gran salto evolutivo de la Humanidad tiene como hito la invención de un nuevo instrumento de comunicación. El primer salto fue la Revolución Agrícola y su hecho más trascendental es la escritura. El siguiente salto fue la Revolución Industrial, que no se puede explicar sin la imprenta.

Llegamos así a la tercera y última revolución, y quizá la más grande de todas, que ha sido bautizada con diversos nombres, como Sociedad de la Información, Sociedad del Conocimiento y, el que más me gusta, la Aldea Global de Mc Luhan. Su hito es World Wide Web (telaraña global), la WWW o simplemente la Web.

Gracias a la Web, en nuestra era las posibilidades de comunicación humana son ilimitadas y la transmisión y la transferencia de información se desarrolla en cantidades infinitas, desde cualquier rincón del mundo y con una rapidez increíble en otros tiempos.

Aunque lo parezca, la Web no es un nuevo medio de comunicación de masas, ya que
no cumple con su esquema básico: la emisión de un mismo mensaje, al mismo tiempo y a una gran cantidad de personas. Así, no sería un medio sino un gigantesco canal de comunicación, más potente que se haya conocido hasta nuestros días.



Al respecto, Ferrero Barberá (2001) dice: "Lo que diferencia Internet es que es un medio integrador de los otros medios y con capacidad para crear una interacción y una personalización de contenidos desconocida hasta ahora. No es un medio de comunicación de masas porque para ello haría falta una masa de receptores que recibieran el mismo contenido, y eso no funciona así en Internet."

La mayoría de los autores concibe Internet como un metamedio o, mejor, un supramedio, un gran contenedor en el que caben todos los medios que hemos conocido hasta ahora. En palabras de Ramón Salaverría, "Internet aglutina el audio, el texto y las imágenes. Tiene la inmediatez de la radio, la profundidad de contenidos del periódico y el impacto de la imagen televisiva".

Este supramedio, que supera por tanto a los demás, se acerca a los parámetros de la comunicación perfecta, ya que es:

* Ilimitada
* Multidireccional
* Descentralizada
* Interactiva
* Universal
* Simultánea
* Inmediata
* Integradora
* Libre
* Actualizable
* Personalizada

Así, la comunicación en los medios tradicionales es limitada (en tiempo y espacio), unidireccional (en casos aislados, como las cartas al director, puede ser bidireccional). En cambio, en Internet, cada individuo que accede tiene la posibilidad de comunicarse directamente con el sitio que visita, la atención es personalizada y se trata de un medio que puede ser utilizado igualmente por emisor y receptor.

Además, se distingue porque el usuario es quien decide cuándo, cómo y dónde acceder. Se elimina el concepto de cierre o emisión, ya que permite la actualización contínua. Y, lo más importante a mi parecer, es libre y descentralizada, ya que los contenidos, el mensaje, ha dejado de estar en manos de unos pocos para pasar a ser de todos.

Y parece que fue ayer... pero ya tiene 50 años

Definición

Técnicamente, Internet es una interconexión de redes informáticas de alcance mundial, que permite a millones de usuarios conectados compartir, intercambiar, extraer e introducir información desde cualquier lugar del mundo. Su punto fuerte es que no se necesita saber en qué lugar se encuentra lo que se busca, sino lo qué es lo que se busca.

Breve reseña histórica

1957: El Departamento de Defensa de EE UU crea una agencia especial: ARPA (Advanced Research Projects Agency-Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados) con la misión de crear una red que pudiera interconectar los ordenadores de los sistemas militares para intercambiar información entre investigadores.

1967: Las universidades entran en el proyecto. Financiado por la Fundación Nacional de Ciencias (NSF).

1969: Nace ARPAnet, una red que interconectaba cuatro ordenadores en distintas universidades.

1971: Nace el servicio de e-mail.

1987: Se separan en dos redes: ARPAnet (militar) y NSFnet (académica).

1991: El investigador del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) Tim Berners-Lee sienta las bases de la WWW: las especificaciones iniciales de HTTP (protocolo de transferencia de hipertexto) y del lenguaje HTML.

1993: Gracias a la aparición de navegadores (como Internet Explorer y Netscape Navigator) se pueden unir a la red personas sin grandes conocimientos de informática. Las empresas comienzan a ver la red como "un buen negocio". Ya cuenta con 50 millones de usuarios.

Diciembre de 1994: Se crea el primer periódico electrónico del mundo, San José Mercury News

Abril de 1995: Llegan los primeros diarios digitales españoles: Avui y El Periódico. Luego vendrían La Vanguardia (junio 95), ABC (septiembre 95), El Mundo (marzo 96), El País (mayo 96)...

11-S-2001: Es el principal acontecimiento noticioso que le ha tocado afrontar a internet. Ese día, se dice que los medios digitales se hicieron mayores. Aunque todos los medios se apresuraron a sacar ediciones especiales, se vieron superados por la inmediatez, el rigor y la veracidad de este medio al que pocos habían tomado realmente en serio. Ese día, nuestra web, ELPAIS.com, excluyó de su portada todo elemento que no estuviera relacionado con la noticia y logró cinco millones de visitas en 24 horas.

Para una cronología más detallada.