domingo, 9 de septiembre de 2007

Un lenguaje nuevo: cómo contar las cosas

En el último curso de carrera, allá por 1997, se nos ocurrió a un grupo de avispados hacer una revista interactiva en CD-Rom como proyecto final de carrera. Ni qué decir tiene que, en los albores del periodismo digital, la idea fue acogida con entusiasmo. Cuando fuimos a presentar el proyecto, le mostramos a la profesora lo que pensábamos que era un proyecto redondo, desde el diseño a los contenidos, la producción y la distribución. Íbamos a empezar a explicar nuestro producto cuando nos replicó: "Tenéis el qué, os falta el cómo".

Ni qué decir tiene que llevaba razón, habíamos empezado por el final, cuando lo más importante era definir el nuevo lenguaje que requería ese soporte que teníamos entre manos.

Confieso que, diez años después, sigo aprendiendo cómo contar las noticias por internet. Porque la red tiene un lenguaje propio que no es la suma de los demás lenguajes, otra cosa es que lo hayamos encontrado.

Cuando nacen, los nuevos medios copian a los anteriores, de modo que los periódicos digitales empezaron siendo un mero volcado de los de papel. Pero poco a poco han ido encontrando su sitio, diferenciándose de sus hermanos mayores. Así sucedió, por ejemplo, con el cine, heredero del teatro. Este vídeo, de la película Un Viaje a La Luna (Georges Melier, 1902), fue revolucionario en su momento y ahora, después de más de cien años de experimentación, nos resulta de lo más torpe y cómico. La culpa a tiene una cámara fija que rueda toda la escena:




Del mismo modo, cuando nació la televisión y se vieron los primeros noticieros hace 50 años, eran poco o nada televisivos, ya que un señor calvo y con gafas de culo de vaso se sentaba en un rudimentario escenario compuesto por una mesa, y se limitaba a leer el informativo, como si siguiera en la radio y nadie le estuviera viendo:





Internet, que es como ya hemos dicho un compendio de todos los medios anteriores, no debe poner la cámara fija y esperar a que se muevan los personajes sino crear su propio lenguaje. Un lenguaje que no puede ser el uso y el abuso de todos los lenguajes a la vez. Este es, precisamente, el error más común una vez superada la mera imitación del papel o la radio: dado que una misma noticia se puede contar de muchas formas -texto, fotografías, vídeos, audios, gráficos-, se opta por contarla de todos los modos posibles y al mismo tiempo. En realidad, habría que elegir qué modo se ajusta mejor a cada noticia.

Este gráfico, elaborado por el departamento de multimedia de Prisacom, empresa editora de ELPAIS.com, muestra la evolución de este medio desde su origen como mero volcado del diario, hasta la actualidad, como medio diferente, independiente y con sus propios contenidos.

Por último, y mientras terminamos de definir el lenguaje, sólo doy un consejo que es el que aplico: narración concisa, atractiva, sencilla que no simple y con apoyo gráfico, porque los internautas entran a buscar, a observar y, por último, a leer.

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